La idea de crear una asociación nació de las reuniones mantenidas periódicamente
por un grupo reducido de mujeres estudiantes de la carrera de Historia, en las
que se intercambiaban información, experiencias, inquietudes, problemas, éxitos
y muchas otras cosas. En resumen, eran reuniones en las que las participantes se
daban mutuamente soporte moral y técnico. Acabados los estudios surgió la
pregunta más repetida por la mayor parte de los recién licenciados: ¿y ahora,
qué hacemos?
El grupo es
consciente, por un lado, de la existencia de una gran vació que no se cubre ni
profesional ni académicamente y de las pocas posibilidades que ofrece el mercado
laboral para poder dar salida a los conocimientos, tanto de los licenciados en
historia como los de las ciencias sociales y humanas en general, y por otro, de
la disgregación del colectivo que provoca este hecho y la insatisfacción
personal que genera esta misma falta de posibilidades. En este momento, nace la
idea de agrupar el colectivo de historiadores e historiadoras, tan disperso en
la actualidad, para utilizar los conocimientos, poder poner en común los
problemas, compartir experiencias y buscar soluciones todos juntos.
Para hacer frente de una forma
conjunta y eficaz a los problemas específicos del grupo era necesario crear una
entidad que lo cohesionase por medio de un marco institucional y le diese una
entidad propia. La creación de una asociación fue lo que se consideró la forma
mas adecuada de llevar a acabo estos objetivos. Los estatutos, marco jurídico de
la asociación fueron aprobados por el Departamento de Justicia de la Generalitat
de Catalunya el 12 de julio de 2001, y está inscrita en el Registro de Asociaciones con el número 25068.